Ayer entró en vigor la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana. La lluvia de críticas por parte de la oposición no se hizo esperar, como cada vez que el Gobierno de Mariano Rajoy toma una medida. Ya da igual el motivo, el argumentario ya está preparado con antelación.
Entiendo la crítica cuando es constructiva, cuando detrás de ella se encuentra el interés de mejorar lo existente. Pero cuando se tira de demagogia y se utilizan populismos para atacar lo que sea, creo que se pierde la razón.
Ayer fue uno de esos días de crítica vacía, que lo único que demuestra es una carencia de ideas en la oposición. La destrucción por encima de todo. Ayer muchos dirigentes de los partidos anti-PP, como ellos mismos se denominan, salieron a valorar o criticar, mejor dicho, la nueva ley de protección de la seguridad ciudadana, o como ellos la calificaron: "ley mordaza". Algunos eran los mismos que defendían a Alfon...
Se usaron argumentos que son fácilmente rebatibles con la ley en la mano, pero, como siempre, falta contundencia en la explicación de las medidas. Se argumentaba que los ciudadanos irían a la cárcel por opinar en redes sociales, que la policía podría ir por la calle deteniendo y repartiendo leña a todo el que se cruzase por delante, o que se iba a prohibir algo tan fundamental como el derecho de reunión.
Pues claro, alguien que tenga interés de ir más allá de las consignas políticas, coge la ley, le pega un vistazo y ve que nada de eso está en ella.
Sobre la libertad de expresión, nada se dice. Por supuesto, pero esto no es nuevo, aquellos que utilicen las redes sociales o cualquier otra vía para insultar, injuriar o amenazar, tendrán consecuencias legales. Pero, como decía, esto ya existía de antes.
En cuanto a esa policía opresora y violenta de la que se ha hablado, quiero dejar claro, ante todo, mi respeto hacia los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Que hay quien se ha propasado, pues que tenga su castigo, pero no podemos caer en el, ya común, juicio generalizado por conductas aisladas. Dicho esto, la ley de seguridad ciudadana lo que hace es esclarecer mucho más las actuaciones de las fuerzas del orden y, ante todo, primar los criterios de proporcionalidad y defensa de los intereses de los ciudadanos.
El derecho de reunión sigue regulándose por la Ley 9/1983, de 15 de julio, reguladora del derecho de reunión. Lo que modifica la nueva ley son los casos de manifestaciones no autorizadas o prohibidas expresamente, algo normal y que a día de hoy ya se llevaba a cabo.
Como vemos, la ley lo que busca es unificar lo que antes ya se hacía y poner medidas para garantizar la seguridad ciudadana (no entraré a valorarlas en este artículo, pero os recomiendo su lectura en la ley).
También se ha criticado que se desaloje a los 'okupas' pero creo que no hace falta entrar a valorar la 'okupación' de un inmueble que pertenece a otra persona.
Con este artículo quiero dejar claro que no todo es lo que se dice o lo que se lee, muchas veces hay que acudir directamente al original para no tener una opinión sesgada. Puede que haya quién no comparta la ley, lo respeto. Pero que no inventen preceptos o falsos artículos para argumentar su postura.
Muchos partidos han querido usar esta ley para intentar sumar un puñado de votos. Por cierto, ¿no fue el PSOE el responsable de la inconstitucional ley de seguridad ciudadana o 'Ley Corcuera'?
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