martes, 13 de octubre de 2015

El odio como forma de hacer política

Ayer, 12 de octubre, celebrábamos la Fiesta Nacional de España, el Día de la Hispanidad.
No sólo los españoles conmemorábamos nuestro día, sino que en toda América también fue un día festivo. Bueno, en toda América menos en Venezuela y Bolivia, ya que sus dirigentes políticos han decidido modificar a su gusto este día para hablar de "resistencia indígena" y seguir su estrategia de desinformación.
En España, desde hace poco, los que asesoraban los regímenes de Venezuela y Bolivia, crearon Podemos. ¿Su idea? Implantar el modelo bolivariano en España, aunque no lo llamen así, ya que las largas colas para comprar papel higiénico o las cartillas de racionamiento no venden muy bien en unas elecciones.
Pues bien, ese partido que ya tiene representantes en las instituciones, decidió que ayer era un buen día para volver a dar la nota y mostrar, una vez más, su odio visceral a todo lo que tenga relación con España.
Así, para la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, los españoles ayer celebrábamos "un genocidio" y para José María González "el Kichi", alcalde de Cádiz, España no descubrió América sino que "masacró y sometió a un continente". Hablan de genocidio y de sometimiento aquellos que no han sido capaces de condenar a ETA o los mismos que apoyan a un gobierno, como el venezolano, que manda a la cárcel a los opositores. Los más indicados para dar lecciones de moral.
Por cierto, alcaldes de Podemos que están donde están gracias al PSOE, que después dirán que ellos no tienen nada que ver en esta película.
Volviendo al tema. A estos señores de Podemos no les vendría mal una clase de historia, pero de la de verdad, no de la que cuentan en las escuelas de Venezuela y Bolivia, donde se han preocupado más en sectarizar la educación que en tener colegios con unas condiciones mínimas para sus pequeños.
Que en el Descubrimiento de América se pudo cometer alguna atrocidad, no seré yo quién lo niegue.
Pero intentar desacreditar un acontecimiento que cambió el devenir del mundo contemporáneo sólo por el mero hecho del odio acérrimo a España, demuestra entre otras cosas, ineptitud e ignorancia, además de una falta de respeto enorme.Es como si en Italia cuestionasen el Imperio Romano.
El Descubrimiento de América supuso un impulso a ese continente y por eso, el 12 de octubre es motivo de celebración en gran parte del territorio americano.
Al selecto grupo de intelectuales de Podemos les invitaba a irse de España. Nadie les obliga a estar en este país en el que se cagan constantemente, usando la expresión de la superestrella Willy Toledo, el cual se podría ir con ellos.
Lo único bueno que saco de todo esto es que estas manifestaciones las han hecho antes del 20 de diciembre, por lo que si a alguien le da por coger la papeleta de Podemos (o la de los que lo apoyan, como el PSOE) sepa que está colaborando a que nuestro país sea gobernado por los que quieren que desaparezca España.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Separatismo en el siglo de la unidad

El domingo Cataluña celebra sus terceras elecciones autonómicas en 5 años. Sí, elecciones autonómicas: ni proceso soberanista, ni plebiscito independentista. Son unas elecciones como las que realizan las otras 16 Comunidades Autónomas de las que se compone España.
Sin embargo, estas elecciones autonómicas no son unas elecciones autonómicas al uso. Una plataforma de partidos de carácter rupturista ha intentado que estas elecciones se conviertan en las elecciones de la confrontación y la discordia. Una plataforma en la que, además, se ha escondido el actual Presidente de la Generalitat buscando con esa maniobra no tener que dar cuentas de su nefasta gestión y de algún que otro '3 per cent' de comisión.
Esta idea de romper con todo, de irse con la música a otra parte, coincide con un momento de proyectos en común y de espíritu de unidad. En un mundo globalizado que tiende a estrechar lazos, no tiene cabida un movimiento de secesión.
Nos encontramos en el siglo de la unidad. Después de muchas guerras y conflictos que dividieron al mundo y enfrentaron a sus naciones, se ha alcanzado un punto de consenso y de construir un futuro mejor de manera conjunta.
La Unión Europea ha ido creciendo y con sus políticas de cooperación al desarrollo ha conseguido el progreso de muchos Estados Miembros que sin esa ayuda no habrían podido subirse al tren de las oportunidades que otorga el pertenecer a esta comunidad. Una idea de unidad que, además, la Unión Europea exporta, como estamos comprobando con el problema de los refugiados a los que, haciendo un frente común, se les está buscando una solución.
Momento de unidad que también se vive al otro lado del charco. ¿Quién nos iba a decir que Estados Unidos y Cuba dejarían sus enfrentamientos a un lado para sentarse y negociar una solución a sus desentendimientos?
Como decía Luther King "Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos". Parece ser que ahora empezamos a entendernos entre todos.
Por ello, volviendo a la idea principal, que en pleno siglo de la unidad nos planteemos un proceso de separatismo, no tiene sentido.
No tiene sentido porque esa idea no busca un futuro mejor. Se habla de libertad de elección, de dejar de estar sometidos al yugo del Estado (no decían lo mismo cuando el Estado pagó sus deudas). Esta idea sólo busca engrandecer la vanidad de un supuesto líder que no tiene siquiera el valor de encabezar la lista por la que se presenta. Un supuesto líder que piensa que va a 'Mas' y lo que está haciendo es guiar a Cataluña a la ruina.
¿Qué pasaría con una Cataluña fuera de Europa? ¿Qué pasaría con una economía catalana aislada al tener que utilizar una moneda propia y dejar de usar el Euro? ¿Qué pasaría con la sostenibilidad de las pensiones, de la Sanidad, de la Educación...?
A esas preguntas mejor no buscarle respuesta porque el panorama sería desolador. La mejor manera de no tener que plantearnos esto es que este domingo se mande a la calle a aquellos que llevan muchos años gobernando desde los titulares y dejando de lado los problemas de la sociedad.

“Hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos”.
J. Donoso Cortés

viernes, 24 de julio de 2015

Perder para ganar

Cuando pensábamos que el FC Barcelona había conseguido su vigesimotercer campeonato liguero todo cambió. El Granada se ha proclamado, por primera vez en su historia, campeón de la Liga BBVA. Un gran hito del deporte andaluz y muy merecido éxito para un equipo que se ha dejado la piel en cada partido.
Pero os preguntaréis: si el Barcelona ha cosechado 94 puntos y el Granada 35, ¿cómo va a ganar el Granada la Liga?
Tras terminar la última jornada liguera, se reunieron en Granada el Presidente del club de la ciudad andaluza con sus homólogos del Éibar y del Almería. Estos clubes habían sumado durante la competición 35 y 29 puntos, respectivamente. Tras horas de negociación decidieron sumar sus puntuaciones, consiguiendo así un total de 99 puntos que superaban los 94 del FC Barcelona, arrebatándole así el título. Conclusión: el Granada campeón de Liga y el Barcelona sin título.

Este breve relato no es más que lo que nos encontramos las semanas después de unas elecciones locales. Un partido político consigue el apoyo mayoritario de los ciudadanos y un pacto de fuerzas minoritarias se une para conseguir la Alcaldía.
Si el ejemplo del Barcelona y el Granada ocurriese en la vida real, estoy seguro que la repercusión social y mediática sería abrumadora. Sin embargo, cuando se forma un pacto de perdedores para desbancar a la candidatura más votada, no pasa nada.

Esto es, al fin y al cabo, la modificación de la Ley Electoral propuesta por el Partido Popular. Quién gana, gobierna. ¿No parece coherente? Además propone esta modificación a 4 años vista de las próximas elecciones municipales, es decir, los partidos que concurran a las elecciones con la intención de perder para ganar tienen tiempo de formar una candidatura unitaria (ahora que está tan de moda) y de ese modo no engañar a los ciudadanos. Si se van a unir tras las elecciones, ¿por qué no lo hacen antes?

Ayer muchos hablaban de pucherazo por parte del PP. Lo que es un pucherazo es ningunear la voluntad de los ciudadanos expresada democráticamente mediante un pacto a puerta cerrada con el único objetivo de conseguir el poder y repartir sillones.

martes, 21 de julio de 2015

La 'podemización' de Pedro Sánchez

Pedro Sánchez, desde que cogió las riendas del ¿Partido?¿Socialista?¿Obrero?¿Español?, ha ido sufriendo un cambio constante.
Comenzó con su nombre. Primero Sánchez-Castejón, después fue Sánchez a secas (que sonaba más cercano), más tarde se acordó que tenía un nombre (bonito por cierto) y pasó a ser Pedro Sánchez. Sin embargo, Pedro sintió que le sobraban las vocales y se convirtió en Pdr Snchz. A día de hoy, parece ser que ha decidido volver atrás y quedarse con Pedro Sánchez.
Pero este cambio, bastante pobre, no es el único que ha ido mostrando el Sr.Sánchez.
Su cambio se ha notado en su discurso, y esto me preocupa más.
"Pablo Iglesias, que es el de Podemos, que hace de la mentira su forma de hacer política". Esto decía hace unos meses Pedro Sánchez. Hace algo menos seguía manteniendo esta idea y aseguraba, refiriéndose a Podemos, que "ni antes ni después el partido socialista va a pactar con el populismo [...] el final del populismo es la Venezuela de Chávez: la pobreza, las cartillas de racionamiento...".
Hasta aquí parece que todo bien.
Antes de las elecciones municipales afirmó que no pactarían con Podemos "ni antes, ni durante, ni después".

Sin embargo pararon las elecciones. Pedro Sánchez una noche cenó con Pablo Iglesias y parece ser que todo cambió. El PSOE no sólo pactó, sino que dio a Podemos las alcaldías de Madrid o Cádiz, a cambio del apoyo de "los populistas" en Castilla-La Mancha, por ejemplo. Esto fue sólo el principio.

Sánchez llevaba ya tiempo radicalizando el discurso para evitar la fuga masiva de votos a Podemos, pero tras las elecciones y sus encuentros con Pablo Iglesias, parece ser que la ideología podemista empieza a calar hondo en el líder de los socialistas españoles. 
Esta semana esa 'podemización' de Pedro Sánchez se ha terminado de evidenciar. ¿Os acordáis del famoso salario social que proponía Podemos? ¿No? ¿Esa medida populista que todos los partidos, incluidos el PSOE, decían que era inviable por el costo que supondría? ¿No os acoráis? Si hombre, aquella medida que hasta Podemos acabó quitando de su programa reconociendo la imposibilidad de aplicarla. Pues Pedro Sánchez ha demostrado de nuevo su habilidad con el cambio de nombres y, en vez de salario social, ha propuesto la creación del 'Ingreso Mínimo Vital'. Se consumó. Pedro Sánchez se terminó de 'podemizar' y ha dejado al PSOE en una situación complicada, en una crisis de identidad, inmerso en una oposición destructiva con poco que aportar y más pendiente de recuperar escaños perdidos que de recuperar ideas.
Y termino como empecé. ¿Por qué al decir Partido Socialista Obrero Español lo escribía entre signos de interrogación? Porque Pedro Sánchez ha conseguido que el PSOE sea solo unas siglas sin sentido: sin partido, sin socialismo, lejos de los obreros y sin identidad española.

jueves, 16 de julio de 2015

Dignificar la política

En la antigua Grecia, con el nacimiento de la democracia, nació también la forma de llevar a buen puerto las necesidades de los ciudadanos. Esa forma o vía para buscar soluciones a los problemas del día a día es la política.
La política, vista así, debería considerarse una actividad reconocida, ya que intentar solucionar la vida de los demás es algo que se debe valorar.
Sin embargo, si hoy salimos a la calle y preguntamos sobre la opinión que se tiene de la política me aventuro a decir que la totalidad de las respuestas no tendría connotaciones positivas, todo lo contrario. A día de hoy, la política se ve como algo negativo.
Se ha pasado de la premisa de usar la política para servir, a utilizar la política para servirse.
¿Qué quiero decir con esto? Muy fácil, la política la hemos desprestigiado los políticos. Así. Sin paños calientes. Los políticos nos hemos empeñado en hacer de la política un mundo oscuro, en el que el ganar unas elecciones o conseguir perpetuarse en los sillones está por encima de todo. Somos los políticos los que hemos prostituido la política.
Los políticos debemos ser como la mujer del César, no sólo debemos ser honestos, sino parecerlo. Y el problema no es que no lo hayamos parecido, sino que no lo hemos sido.
Y hablo en general, no porque todos los políticos seamos corruptos. Para nada. Es porque somos responsables de cambiar esto. Los políticos tenemos en nuestra mano la oportunidad para que los ciudadanos vuelvan a confiar en nosotros y en algo tan digno como la política.
Por ejemplo con la corrupción. Se ha usado la corrupción como un arma de autodestrucción de la política. Los partidos, en vez de querer solucionar sus problemas internos y poner en la calle a los corruptos, se han dedicado a mirar al partido de enfrente para echarle en cara sus casos de corrupción. Muchos no han visto la viga en el ojo propio para ver la paja en el ojo ajeno. El tema de la corrupción no era una discusión de patio de colegio con el burdo argumento de "y tú más". El tema de la corrupción es mucho más profundo. Necesita un pacto entre los partidos para dar solución a uno de los tumores de la política. No vale salir por la mañana pidiendo la dimisión de un imputado del partido contrario y después defender al imputado de tu partido.
Y con esto no quiero entrar en la otra prostitución en la que está entrando la política. Hemos pasado del "no pasa nada" a querer ser más papistas que el Papa. Esto es peligroso porque se pone a muchas personas, que aunque sean políticos son de carne y hueso, a los pies de los caballos, para que los arrastren y acaben tirados en cualquier cuneta de la carretera de la vida.
Con esta segunda prostitución de la que hablo, hemos pegado una patada a uno de los pilares de nuestra Constitución. La presunción de inocencia ha pasado a ser presunción de criminalidad. Ya nadie es inocente. Si un titular te condena, ¡ay amigo!, se te acabó todo. Las sentencias judiciales ya no valen, importa más una noticia que diga que eres corrupto. ¿Y esto de quién es culpa? ¿De los ciudadanos? ¿de los medios de comunicación? No. La culpa es de los políticos que queriendo acabar con el estigma de la corrupción estamos matando moscas a cañonazos. En vez de haber hecho los deberes en su momento y acabar con los Bárcenas, Lanzas y compañía, queremos, a posteriori, ser los primeros en condenar y en tomar medidas contra los imputados (que hasta que una sentencia diga lo contrario son inocentes). Se nos ha olvidado que esas cosas las hace la justicia y que lo que tienen que hacer los políticos y los partidos es, simplemente, colaborar y no poner palos en la rueda de los procesos judiciales.

Somos lo políticos los encargados de dignificar la política. Tenemos que tener unidad y continuidad en nuestro discurso, no podemos condenar por la mañana lo que defendemos por la tarde.
Los políticos somos personas y tenemos que demostrar que la política es de carne y hueso, que tiene piel, que es sensible a las necesidades de la sociedad. No sigamos desprestigiando algo con tanta historia y que se están cargando aquellos que no vienen a servir, sino a servirse.
El 99% de los políticos vienen a servir, pero ese 1% hay que desterrarlo, esos no tienen sitio aquí.

lunes, 6 de julio de 2015

...y Grecia dijo OXI

OXI (no) o NAI (sí), los griegos debían decidir entre aceptar las reformas propuestas desde Europa para recibir una ampliación del rescate o, por el contrario, rechazar a 'la Troika' y abrir un nuevo escenario de incertidumbre.
Ganó el OXI. Un 'no' contundente a las medidas europeas que, según lo que arrojan estos resultados, piensan que son abusivas con el pueblo griego.
Lo que no logro entender es que en España haya quién defienda este 'sinpa' encubierto de Grecia, ya que el 'no' de Grecia esconde un impago de la deuda, por mucho que ahora nos quieran vender lo contrario. Y en ese impago hay mucho dinero español: 26.000 millones de euros, casi ná.

Pero paremos a ver qué proponía el documento de la Comisión Europea punto por punto, igual nos llevamos una sorpresa y ni los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos:
  1. Un recorte de 400 millones de euros en Defensa, y no de 200 como ofrecía Tsipras. El gasto en esta partida es desproporcionado pero el gobierno griego querrá estar preparado por si no consiguen sus objetivos 'por las buenas'...
  2. Subir el Impuesto de Sociedades del 26 al 28%. ¡Qué mala es Europa eh! Lo que no se cuenta es que el gobierno griego apostaba por un punto más y elevarlo al 29%.
  3. Aumentar la edad de jubilación y reducir las prejubilaciones. En Grecia, actualmente, se mantiene un sistema insostenible, con una edad de jubilación media de 60 años (en España es a partir de los 65), y permitiendo la prejubilación con 52 años a profesiones 'penosas' como a los mineros, pero incluye en este grupo a panaderos o peluqueros. Esto produce un gasto público muy elevado, pero Tsipras no entiende eso del balance ingresos-gastos. ¿por qué los griegos tienen que jubilarse antes que nadie?
  4. Privatizar aquellos servicios deficitarios para la administración helena. Actualmente en Grecia existen aeropuertos o servicios energéticos que solo hacen endeudar más las arcas. Y si no hay dinero, en algo habrá que ahorrar.
  5. Mantener muchos de los impuestos sugeridos por el Gobierno heleno. Es fácil decir que Europa es la que sube los impuestos, pero lo cierto es que es Alexis Tsipras el que ha propuesto una batería de modificaciones de impuestos.
  6. Tres tipos para el IVA: Uno normal del 23%, otro reducido del 13% y uno súperreducido del 6 % (medicinas, teatro...). Es más, la propuesta europea es más leve que la griega, que incluía los hoteles en el IVA normal, mientras que desde la 'terrorista Troika' lo incluye dentro del IVA reducido.
  7. Adelantar un año la desaparición del complemento de pensiones o EKAS. Grecia lo fijaba en 2020, y Europa pide que sea en 2019. De nuevo una medida desorbitada, nótese la ironía.
Como vemos en estos 7 puntos, podríamos entrar en un debate sobre las privatizaciones, por ejemplo. Pero las medidas no son descabelladas cuando Grecia está pidiendo un tercer rescate (ya han recibido cerca de 250.000 millones de euros) y se busca que el gobierno heleno ponga algo más de su parte que poner la mano para recibir el dinero europeo.
Grecia ahora ha dicho NO a estas medidas y por tanto a un tercer rescate. Habrá que ver como se desarrollan ahora los acontecimientos, pero una 'bajada de pantalones' del Eurogrupo sentaría un precedente peligroso.
El populismo griego ha conseguido un triunfo moral, habrá que ver si son capaces de gestionar ese respaldo popular sin llevar al país a la quiebra absoluta.

jueves, 2 de julio de 2015

¿Seguridad ciudadana o mordaza?

Ayer entró en vigor la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana. La lluvia de críticas por parte de la oposición no se hizo esperar, como cada vez que el Gobierno de Mariano Rajoy toma una medida. Ya da igual el motivo, el argumentario ya está preparado con antelación.
Entiendo la crítica cuando es constructiva, cuando detrás de ella se encuentra el interés de mejorar lo existente. Pero cuando se tira de demagogia y se utilizan populismos para atacar lo que sea, creo que se pierde la razón.
Ayer fue uno de esos días de crítica vacía, que lo único que demuestra es una carencia de ideas en la oposición. La destrucción por encima de todo. Ayer muchos dirigentes de los partidos anti-PP, como ellos mismos se denominan, salieron a valorar o criticar, mejor dicho, la nueva ley de protección de la seguridad ciudadana, o como ellos la calificaron: "ley mordaza". Algunos eran los mismos que defendían a Alfon...
Se usaron argumentos que son fácilmente rebatibles con la ley en la mano, pero, como siempre, falta contundencia en la explicación de las medidas. Se argumentaba que los ciudadanos irían a la cárcel por opinar en redes sociales, que la policía podría ir por la calle deteniendo y repartiendo leña a todo el que se cruzase por delante, o que se iba a prohibir algo tan fundamental como el derecho de reunión.
Pues claro, alguien que tenga interés de ir más allá de las consignas políticas, coge la ley, le pega un vistazo y ve que nada de eso está en ella.
Sobre la libertad de expresión, nada se dice. Por supuesto, pero esto no es nuevo, aquellos que utilicen las redes sociales o cualquier otra vía para insultar, injuriar o amenazar, tendrán consecuencias legales. Pero, como decía, esto ya existía de antes.
En cuanto a esa policía opresora y violenta de la que se ha hablado, quiero dejar claro, ante todo, mi respeto hacia los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Que hay quien se ha propasado, pues que tenga su castigo, pero no podemos caer en el, ya común, juicio generalizado por conductas aisladas. Dicho esto, la ley de seguridad ciudadana lo que hace es esclarecer mucho más las actuaciones de las fuerzas del orden y, ante todo, primar los criterios de proporcionalidad y defensa de los intereses de los ciudadanos.
El derecho de reunión sigue regulándose por la Ley 9/1983, de 15 de julio, reguladora del derecho de reunión. Lo que modifica la nueva ley son los casos de manifestaciones no autorizadas o prohibidas expresamente, algo normal y que a día de hoy ya se llevaba a cabo.

Como vemos, la ley lo que busca es unificar lo que antes ya se hacía y poner medidas para garantizar la seguridad ciudadana (no entraré a valorarlas en este artículo, pero os recomiendo su lectura en la ley).
También se ha criticado que se desaloje a los 'okupas' pero creo que no hace falta entrar a valorar la 'okupación' de un inmueble que pertenece a otra persona.

Con este artículo quiero dejar claro que no todo es lo que se dice o lo que se lee, muchas veces hay que acudir directamente al original para no tener una opinión sesgada. Puede que haya quién no comparta la ley, lo respeto. Pero que no inventen preceptos o falsos artículos para argumentar su postura.
Muchos partidos han querido usar esta ley para intentar sumar un puñado de votos. Por cierto, ¿no fue el PSOE el responsable de la inconstitucional ley de seguridad ciudadana o 'Ley Corcuera'?